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Casi un río.

 Jordán 23 De tu asuntos, tus quehaceres a la palabra. Porque es así como sonrío. Laboro leyendo a la viajera. La música, su danza. El río, el desierto, el libro. En eso vivo.

Casi un país.

 Grietas La rambla donde escapaba cada día, no es la misma después de la rueda. Sombras de asfalto castigaban sin Sol mi recuerdo perenne. Dónde elijo contigo, el espejo roto. ¿Mi reflejo? Una bailarina en los ochenta.

Casi la misma edad.

Cueva negra. Oigo las letras aquellas que firmé con una luna sin ti. Tú, la de la casa encantada la roja. La de las manos secretas. Vienes. Y oigo que dialogan con el azul de tu baile en ópera y flamenco.

Casi todo…

 Barrio Tribunal Busco el error en mí. El fallo es de otros. Manos que sin tinta olvidan el amor. Tú, casa con perspectiva de cómic me traes la respuesta. No hay error en ti ni en el color de tus sábanas no oscurece el discurso contigo se vuelve calle, libro, labio

Casi 2014.

 Perdida.  En una montaña en Canadá. Tú no estabas amanecía, despertaba el lago. Sin brújula el destino. Una canción el laberinto.                                      De faunos, elfos y charcas.

Casi un poema.

 Experimentos 11. Estás al otro lado. Dónde el impostor acude haciendo de amigo. Dónde la tormenta se calma añadiendo pastillas. Dónde la traición aparece con los pies fríos.                          Para Ester.

Casi 23 de abril.

 Nadie reflexiona sobre poesía. Medusas heridas por reyes de arrastre. Nunca se vence al tiempo dormido. Insomnio que llega a través del cambio índice de salud. Con ello intento explicarme que cumplir años es dejar de dormir que no se habla lo suficiente de las voces femeninas, disfrazan como disfrazaban su autoría. ¿Quién no ha escrito? La paz.

Casi 12 de abril.

 Aún oigo odiseos de asfalto, tarde como siempre pliegan mis alas de cera, otra vez en Grecia, nunca salgo de su isla de sus latidos. Tu volcán fugaz como estrella terrestre de un nuevo siglo ha dejado de verse en este caleidoscopio de niño, no más promesas al viento ni lágrimas por la tierra. He visto mis besos mentales inhibidos por drogas medicinales, se acabó el misterio de la mentira, la solución después de la piedra.  Los deseos se cumplen. No existen tentaciones para los paganos, sólo el deseo.

Casi 5 de enero. Hume.

 Olor azul tacto a mano sabor a limón mirar arándanos fresas moras. Oír otra vez.

Poesía Errante. Casi 5 de abril.

 Calma plena tiempo sin lugar marcado destino. Polvo blanco bocado de cisne susurro de cama. Música dolida de mar.                         A Micaela.